Denuncian torturas en Escuela Normal Rural de Chiapas

Al menos 70 estudiantes de nuevo ingreso a la Escuela Normal Rural Mactumactzá, en Chiapas, denunciaron haber sido víctimas de presuntos actos de violencia física y psicológica durante el tradicional “curso de inducción”, conocido entre la comunidad estudiantil como la “novatada”.

De acuerdo con los testimonios, las actividades incluyeron jornadas bajo altas temperaturas, restricciones de agua y alimentos, trabajos físicos extenuantes y diversas formas de intimidación. María, una de las estudiantes afectadas, relató que ingresó a la institución con entusiasmo, sin imaginar las condiciones a las que sería sometida.

La denuncia cobró fuerza después de que una alumna fuera hospitalizada con un cuadro de insuficiencia renal. A partir de ese hecho, decenas de familias comenzaron a compartir experiencias similares y señalaron que las actividades rebasaban cualquier dinámica de bienvenida para los estudiantes de nuevo ingreso.

Los reportes periodísticos difieren sobre el número de afectados. Mientras algunas versiones indican que alrededor de 50 aspirantes fueron expulsados o abandonaron el curso, otras señalan que la cifra supera los 70 estudiantes. Según los padres de familia, quienes no soportaban las condiciones impuestas eran obligados a dejar la escuela, pese a haber aprobado el examen de admisión.

Los familiares responsabilizan al Comité Estudiantil de organizar o ejecutar las presuntas novatadas y cuestionan la falta de supervisión por parte de las autoridades del plantel. También señalaron que la institución no ha explicado quién autorizó el denominado “curso de inducción”, cuál fue la participación de la dirección ni por qué estudiantes de generaciones anteriores habrían tenido facultades para imponer castigos y decidir la permanencia de los nuevos alumnos.

En una protesta realizada para exigir la intervención de las autoridades, se registraron confrontaciones entre estudiantes del plantel, algunos denunciantes y representantes de medios de comunicación, lo que incrementó la tensión en torno al caso.

Entre los testimonios, María describió que los estudiantes debían trabajar bajo el sol sin protección para poder recibir agua, la cual era racionada. También afirmó que eran obligados a arrancar maleza con las manos, recibían porciones insuficientes de alimentos y eran intimidados con machetes mientras permanecían con la cabeza agachada. Asimismo, aseguró que en ocasiones se les impedía acudir al baño y que varios compañeros presentaron desmayos, vómitos y signos de deshidratación.

Las denuncias recuerdan antecedentes registrados en la misma institución. En 2017 se reportó el fallecimiento de la estudiante Mónica Anahí Rodríguez Pérez, caso que también fue relacionado con las actividades de las llamadas novatadas. Posteriormente, en 2018, Ulises Jiménez de la Cruz y Sergio Ballinas Zambrano fueron hospitalizados de gravedad, mientras que José Luis Hernández Espinosa perdió la vida tras hechos vinculados con esas prácticas.

Los padres de familia informaron que ya presentaron la denuncia correspondiente ante las autoridades competentes y notificaron a la institución educativa. Además, solicitaron que las autoridades ingresen al plantel para investigar lo ocurrido, deslindar responsabilidades y adoptar las medidas necesarias para garantizar la seguridad de los estudiantes.

Asimismo, pidieron que los jóvenes afectados sean reubicados en otras escuelas normales, al considerar que ya cumplieron con el proceso de admisión y no desean abandonar sus estudios debido a las condiciones denunciadas.

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