Padres de familia del Centro de Atención Múltiple (CAM) Félix González Salinas se manifestaron para exigir a la Secretaría de Educación mayor apoyo para los alumnos, además de denunciar presuntas medidas restrictivas y falta de empatía por parte de la nueva directora del plantel.
La protesta se realizó al término de la asamblea por el 50 aniversario de la institución, ubicada en la colonia Cedros, en Monterrey, donde alrededor de 10 madres de familia se congregaron afuera del plantel para expresar sus inconformidades.
María Rodríguez Solís, madre de familia, señaló que desde la llegada de la directora Verónica Moreno, al inicio del actual ciclo escolar, las condiciones dentro del CAM han cambiado de manera negativa.

“Tenemos una directora con muy poca empatía hacia los niños y hacia el plantel. Tiene poco tiempo de que llegó aquí y, en vez de haber mejoras, la realidad es que no tenemos nada positivo que resaltar respecto a su llegada; sólo tenemos restricciones”, declaró.
Entre las principales preocupaciones expuestas por los padres se encuentra la situación de alumnos de secundaria que, debido a su edad, ya no podrían continuar en la institución, pese a que algunos aún requieren atención especializada y procesos de maduración.
“La razón es que ya quieren que nuestros niños que están en secundaria se vayan a otras instituciones. Muchos niños de aquí no están capacitados para irse, todavía les falta maduración”, expresó Mireya Guzmán, otra madre de familia.
Las madres explicaron que la edad máxima permitida para permanecer en el plantel es de 17 años; sin embargo, indicaron que existen jóvenes con discapacidades y condiciones que dificultan su integración a otros espacios educativos o laborales.
Ante esta situación, solicitaron la implementación de talleres de maduración para aquellos alumnos que aún no están preparados para integrarse a otros entornos.
“Comprendo que por la edad seguramente es algún tipo de instrucción, pero también tienen que tomar en cuenta que no todos los niños son funcionales. Queremos pedir a las autoridades que nos apoyen con, aunque sea un taller de maduración”, comentó María Solís.
De acuerdo con los manifestantes, entre seis y ocho alumnos se encuentran actualmente en esta situación y aún no cuentan con alternativas adecuadas para continuar con su desarrollo.
Además, las madres denunciaron restricciones dentro del plantel, como el cierre de la cocina y limitaciones para que los padres permanezcan cerca de sus hijos durante el horario escolar.
“No tiene nada de empatía la directora. Entiendo que haya disciplina y horarios, pero estrictamente nos cerró la cocina y no nos deja apoyar como antes”, afirmó Guzmán.
Los padres señalaron que varios estudiantes requieren supervisión constante debido a condiciones como autismo, síndrome de Down y crisis convulsivas, por lo que consideran necesario mantenerse cerca para atender cualquier emergencia.
Asimismo, denunciaron que algunas mejoras y necesidades básicas del plantel han sido cubiertas por los propios padres de familia mediante rifas y cooperaciones.
Finalmente, solicitaron la intervención de la Secretaría de Educación para revisar las condiciones del CAM y atender las necesidades de los alumnos.

