Tras la firma oficial de la nueva Ley de Educación de Nuevo León, representantes del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) destacaron que el magisterio se encuentra preparado para su entrada en vigor, prevista para agosto próximo.
Juan José Gutiérrez Reynosa, secretario general de la Sección 50, afirmó que la normativa representa un avance en la evolución del sistema educativo y del sindicalismo, al responder a las demandas actuales de la sociedad. En ese sentido, subrayó que el magisterio cuenta con formación especializada y apertura para integrar nuevos perfiles profesionales al ámbito educativo.
No obstante, advirtió que el éxito de la reforma dependerá en gran medida de factores como la asignación presupuestaria, la provisión de herramientas para docentes y el fortalecimiento de estructuras de apoyo, incluyendo personal como psicólogos y trabajadores sociales.

Gutiérrez Reynosa indicó que tanto él como José Francisco Martínez Calderón, dirigente de la Sección 21, participaron activamente en la elaboración de la ley mediante propuestas surgidas de la experiencia en aulas y mesas de trabajo en el Congreso estatal. Enfatizó que la implementación de la reforma deberá realizarse de la mano con los docentes.
Respecto a su aplicación a partir de agosto, señaló que será clave la coordinación entre la Secretaría de Educación, el Congreso local y el Gobierno estatal. Aunque no existe una cifra definida sobre el número de maestros requeridos, precisó que esto dependerá del enfoque que se adopte y de los recursos disponibles.

Por su parte, Martínez Calderón confirmó que el magisterio fue convocado por legisladores y autoridades educativas para participar en consultas y comisiones, donde sus propuestas fueron incorporadas en el diseño final de la legislación.
Ambos líderes coincidieron en que la implementación de la nueva Ley de Educación deberá ser un esfuerzo conjunto entre autoridades, docentes y sociedad, con el objetivo de garantizar resultados positivos en el sistema educativo estatal.

