Miles de estudiantes salieron a las calles este jueves en Santiago para manifestarse contra las políticas educativas del gobierno de José Antonio Kast. La movilización, marcada por consignas, pancartas y enfrentamientos con la policía, refleja una creciente preocupación por los recortes presupuestales y posibles restricciones al acceso a la educación superior gratuita.
La protesta, integrada en su mayoría por estudiantes de secundaria con uniformes tradicionales, avanzó por la céntrica avenida Alameda. Durante el recorrido, algunos grupos protagonizaron enfrentamientos con fuerzas de seguridad, que respondieron con chorros de agua para dispersar la movilización. A pesar de ello, los manifestantes continuaron su marcha con mensajes claros, claros y contundentes: defender los derechos sociales adquiridos en los últimos años.

El origen del descontento radica en las primeras decisiones del nuevo gobierno. Apenas asumió el poder, Kast ordenó un recorte del 3 por ciento en los gastos corrientes de todos los ministerios, incluido el de Educación. Por lo tanto, estudiantes y sectores opositores temen que esta medida afecte directamente programas clave, especialmente la gratuidad universitaria, considerada un logro histórico en el país.
Además, el gobierno evalúa establecer un límite para acceder a la educación superior gratuita, particularmente para nuevos estudiantes mayores de 30 años. Esta posible medida ha generado inquietud entre quienes ven en la educación una oportunidad de superación sin importar la edad. “Queremos que respeten los derechos sociales que hemos ganado”, expresó el universitario Benjamín Traslaviña, de 22 años, durante la protesta.

Las historias personales también marcaron la jornada. Por ejemplo, Sofía Díaz, estudiante de 18 años, destacó la importancia de mantener el acceso amplio a la educación. “Mi mamá va a cumplir 50 y siempre quiso estudiar, pero no pudo. Todos deberían tener esa oportunidad”, afirmó, evidenciando el impacto social que podrían tener las reformas.
Sin embargo, el ajuste no se limita al ámbito educativo. El gobierno busca reducir el gasto fiscal en aproximadamente 6 mil millones de dólares en los próximos 18 meses. Como parte de estas medidas, ya se anunció un aumento significativo en los precios de los combustibles: la gasolina subió un 30 por ciento y el diésel un 60 por ciento, tras la reducción de subsidios estatales.
La marcha también pasó frente al Palacio de La Moneda, mientras el mandatario promulgaba su primera ley de “Emergencia Energética”. Esta iniciativa busca mitigar los efectos del alza en los precios, aunque no ha logrado calmar el malestar social que se percibe en distintos sectores.

