La Sección 50 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación llevó a cabo la Cumbre MujerES 2026, un espacio de encuentro y reflexión dedicado a reconocer el papel de las mujeres del magisterio en la formación de nuevas generaciones y en la construcción de una sociedad más justa y segura.
El evento se realizó en el Auditorio Timoteo L. Hernández y fue encabezado por el secretario general de la organización sindical, Juan José Gutiérrez Reynosa. Durante su mensaje, el líder sindical destacó la contribución diaria que realizan las trabajadoras de la educación para el desarrollo de Nuevo León, al señalar que en las aulas no solo se transmiten conocimientos, sino que también se forman valores y se fortalece el tejido social.

En su intervención subrayó además la importancia de garantizar espacios seguros y libres de violencia para las mujeres, donde se cumplan con responsabilidad los protocolos de protección y atención.
Como parte del programa se impartió una conferencia a cargo de Mariela Ambrosio Luría, quien compartió reflexiones sobre el papel del liderazgo femenino en distintos ámbitos sociales. También se entregaron reconocimientos a docentes destacadas, entre ellas la maestra Maricela de Jesús Valdez Ramírez por el proyecto “Cada uno brilla a su manera”, iniciativa reconocida a nivel nacional dentro del programa Ármate de Valor por una Cultura de Paz, enfocado en promover valores, equidad y respeto a los derechos humanos en las comunidades escolares.

Durante la jornada también se rindió un reconocimiento póstumo a la maestra Tania Hernández Ávalos, recordada por su compromiso y participación en campañas impulsadas por el sindicato en favor de la niñez de Nuevo León.
Uno de los momentos centrales de la cumbre fue el desarrollo de mesas de trabajo en las que se analizaron temas como la prevención del acoso, la violencia contra las mujeres y la trata de personas, además del papel que pueden desempeñar las escuelas en la detección temprana de situaciones que pongan en riesgo a niñas, niños y adolescentes.
De estas discusiones surgió un posicionamiento del magisterio femenino de la Sección 50, en el que se reafirma el compromiso de las maestras con la educación pública, la protección de la infancia y la construcción de entornos escolares seguros.

