Servicio Social de la UDEM vincula a alumnos con comunidades vulnerables

Con el objetivo de transformar realidades y fortalecer el compromiso social entre los jóvenes, cientos de estudiantes de la Universidad de Monterrey (UDEM) participaron en la Expo Feria de Servicio Social Primavera 2026, un espacio que conectó vocaciones universitarias con necesidades reales de la comunidad. A través de la solidaridad humana y el trabajo en territorio, las y los alumnos buscaron incidir de forma directa en problemáticas sociales actuales del país.

El encuentro se llevó a cabo este jueves 5 de febrero en las Salas de Aprendizaje Permanente del edificio Estoa, dentro del campus universitario. La expo reunió a 83 organizaciones de la sociedad civil y presentó más de 140 proyectos de Servicio Social, todos acreditados y enfocados en la atención de grupos en situación de vulnerabilidad. La jornada fue organizada por el Centro para la Solidaridad y la Filantropía (CESYF) de la UDEM.

Leticia López Villarreal, directora del CESYF, explicó que la expo funciona como un vínculo estratégico entre las organizaciones participantes y el alumnado interesado en cumplir con su servicio social. Detalló que entre 700 y 900 estudiantes asistieron al evento para conocer opciones donde puedan realizar ya sea sus primeras 240 horas o completar las 480 horas requeridas.

“Es un espacio para que las organizaciones ofrezcan sus diferentes iniciativas y los alumnos se inscriban de manera informada. Aquí conocen de primera mano los proyectos y su impacto social”, señaló López Villarreal. Por lo tanto, la expo no solo facilita el proceso administrativo, sino que fortalece la toma de decisiones conscientes entre los jóvenes.

Además, Lorena Canales Vélez, coordinadora para la Formación para la Ciudadanía y el Servicio, destacó que la feria permitió a los estudiantes resolver dudas específicas sobre los proyectos y las comunidades que serán atendidas. Durante la jornada, los jóvenes dialogaron directamente con representantes de las organizaciones, lo que enriqueció su comprensión del trabajo social en campo.

“Los alumnos preguntan todas sus inquietudes: el lugar donde harán su servicio social, de qué tratan los proyectos y a qué comunidades van a acompañar. Esa información es clave para su elección”, comentó Canales Vélez. Este acercamiento directo, sin embargo, también fomenta una mayor sensibilidad ante las realidades sociales que enfrentarán.

Uno de los elementos que distingue al programa de Servicio Social de la UDEM es su modelo de acompañamiento académico. López Villarreal subrayó que la universidad implementó un esquema único que integra la práctica comunitaria con la reflexión teórica constante. Este enfoque permite que el aprendizaje sea profundo, crítico y significativo.

“Tienen un profesor que los acompaña durante todo el proceso. Además, desarrollan un portafolio de aprendizaje donde sistematizan lo que viven y reflexionan por escrito sobre su experiencia”, explicó. De esta manera, el servicio social se convierte en una experiencia formativa integral y no solo en un requisito académico.

El enfoque principal de los proyectos, además, se centra en la atención directa a personas y comunidades que enfrentan condiciones de vulnerabilidad económica y social. La directora del CESYF aseguró que cada iniciativa busca generar un beneficio social real, medible y tangible, alineado con la promoción de los derechos humanos.

“Se sensibiliza al estudiante para que, a través de su servicio social, promueva los derechos humanos de las comunidades que acompaña. Todas las opciones son organizaciones de la sociedad civil o proyectos de la propia universidad”, puntualizó. Este criterio garantiza coherencia entre los valores institucionales y las acciones en campo.

En ese sentido, la acreditación de las organizaciones participantes exige que la mayor parte del tiempo del alumno se destine al trabajo directo con la población beneficiaria. López Villarreal precisó que al menos el 80 por ciento de las horas deben realizarse en contacto directo, en territorio y en contextos reales.

“Deben ser actividades en campo, con población que enfrenta situaciones críticas o desfavorables. Eso es fundamental para el impacto del servicio social”, afirmó. Por lo tanto, se priorizan experiencias que involucren presencia activa y compromiso continuo.

Por ejemplo, Canales Vélez mencionó proyectos como la clínica jurídica familiar de la UDEM y colaboraciones con asociaciones que apoyan a personas con discapacidades motrices o intelectuales en distintos municipios del estado. Estas alianzas permiten ampliar el alcance del impacto social y fortalecer redes de apoyo comunitario.

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