Una alumna de tercer grado ingirió accidentalmente un pequeño candado mientras se encontraba dentro de una primaria en el municipio de Montemorelos.
Actualmente, la menor es valorada por especialistas ante la posibilidad de que requiera una intervención quirúrgica para extraer el objeto.
De acuerdo con el testimonio de la abuela de la niña, el incidente ocurrió el martes 13 de enero al interior de la Escuela Primaria Emiliano Carranza, ubicada en la comunidad de Gil de Leyva.

La menor se encontraba en el periodo de receso cuando, en un descuido, se llevó a la boca un candado similar a los que suelen incluir los diarios secretos de juguete, sin que en ese momento se advirtiera la gravedad de lo ocurrido.
Horas más tarde, ya en su domicilio, la niña comenzó a presentar molestias estomacales persistentes. Por lo tanto, su familia decidió trasladarla a un centro médico para que recibiera atención inmediata.
Durante la consulta, los doctores le practicaron diversos estudios de imagen, entre ellos radiografías, que confirmaron que el candado permanecía alojado en su estómago, lo que generó preocupación entre sus familiares.
Los especialistas evalúan dos escenarios: realizar una cirugía para retirarlo o permitir que el candado sea expulsado de manera natural, siempre y cuando no represente un riesgo mayor para la salud de la menor.
Por recomendación médica, la niña permanecerá bajo observación y seguimiento clínico constante mientras se define el procedimiento más adecuado. Por el momento, su estado de salud se mantiene estable, aunque el caso continúa en evaluación.
Finalmente, la familiar aclaró que no se busca responsabilizar directamente a docentes ni a personal de la institución. Sin embargo, hizo un llamado claro y directo a reforzar la vigilancia y la atención hacia los estudiantes

