La Secretaría de Educación de Nuevo León analiza la posible suspensión de clases ante el pronóstico de temperaturas de un solo dígito que se esperan para la próxima semana en la entidad.
El titular del área, Juan Paura García, informó que durante este fin de semana se mantendrá un monitoreo constante de las condiciones climatológicas. Por lo tanto, será con base en los reportes oficiales más recientes que se tome una decisión y se comunique de manera oportuna a la comunidad escolar.
El descenso en el termómetro se debe al ingreso del Frente Frío número 27, que comenzará a sentirse a partir de este sábado. Además, los pronósticos indican que el lunes y martes podrían registrarse temperaturas menores a los cinco grados centígrados, acompañadas de lluvias, lo que incrementa el riesgo para la población estudiantil.

“Vamos a esperar al último reporte oficial. Estamos enterados de que el próximo lunes las temperaturas bajarán considerablemente; sin embargo, estos días nos han servido mucho para monitorear la situación ahora que ya estamos en clases”, explicó el funcionario estatal, subrayando que la decisión se tomará con responsabilidad y cautela.
En caso de que no se confirme una suspensión general de actividades, la asistencia de los estudiantes podría quedar a criterio de los padres de familia.
Para este domingo se prevé una temperatura mínima de seis grados centígrados y un 40 por ciento de probabilidad de precipitaciones.

