POR: RODRIGO LUNA GUEVARA
La Escuela de Ciencias de la Educación llevó a cabo una conferencia con motivo del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, desarrollando un espacio crítico de reflexión sobre las diferentes manifestaciones de violencia que persisten dentro de los ámbitos académico, laboral y social. El evento reunió a docentes, investigadores y comunidad universitaria en un ejercicio que buscó reconocer y visibilizar las barreras que enfrentan las mujeres para acceder, permanecer y desarrollarse en la ciencia y la investigación contemporánea.
La ponencia principal fue impartida por la Dra. Abril Saldaña, investigadora con trayectoria internacional, quien centró su exposición en el concepto de violencia epistémica, fenómeno que limita la participación de las mujeres en espacios de producción de conocimiento, investigación científica y toma de decisiones. A través de experiencias personales y referentes teóricos, la especialista desglosó cómo este tipo de violencia se expresa mediante la deslegitimación del conocimiento femenino, la falta de reconocimiento académico y los obstáculos para el crecimiento profesional dentro del Sistema Nacional de Investigadores.
Durante la actividad se destacó la importancia de nombrar y comprender los distintos tipos de violencia, especialmente aquellas que se manifiestan de forma sutil o gradual, como la violencia testimonial y la violencia hermenéutica —ambas citadas por la ponente como factores que frenan el desarrollo académico de las mujeres al cuestionar su capacidad, invisibilizar su trabajo o invalidar sus trayectorias profesionales.
Asimismo, se resaltó que garantizar la permanencia de las mujeres en la ciencia es una acción imprescindible para el desarrollo del país. La pérdida de investigadoras, señaló la conferencia, no solo afecta la equidad de género, sino que significa la pérdida de conocimiento, innovación y avance social.
El evento también abrió espacio al diálogo colectivo, donde asistentes compartieron experiencias vinculadas a la violencia lenta, institucional y simbólica, particularmente aquella que enfrentan mujeres con enfermedades invisibles, madres académicas y jóvenes investigadoras. Entre las reflexiones surgidas destacó la necesidad de generar políticas de acompañamiento, actualización normativa y espacios académicos más inclusivos que reconozcan la diversidad de trayectorias y contextos de quienes investigan.
La Escuela de Ciencias de la Educación reafirmó con esta actividad su compromiso con la igualdad de género, la formación crítica y la construcción de entornos educativos humanistas. La conferencia no solo sembró cuestionamientos, sino que dejó sobre la mesa la urgencia de continuar dialogando y trabajando para que más mujeres puedan consolidarse como generadoras de conocimiento sin ser desplazadas, desacreditadas o condicionadas por estructuras históricas de desigualdad.


