El secretario de Educación Pública, Mario Delgado Carrillo, anunció que el 86 por ciento de los planteles escolares en México ha eliminado la venta de comida chatarra en sus cooperativas, como resultado del impulso de la estrategia “Vive saludable, vive feliz”, implementada por el Gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo. Esta iniciativa, afirmó, refleja el avance de una política pública que pone en el centro la salud y el bienestar de niñas, niños y adolescentes.
“Queremos que nuestras escuelas sean espacios donde se aprenda, pero también donde se viva bien, se conviva y se cuide la salud”, destacó Delgado Carrillo, al resaltar que esta acción forma parte de la Nueva Escuela Mexicana (NEM), un modelo educativo integral que promueve el desarrollo pleno del estudiantado.

Una política educativa centrada en la salud
El titular de la SEP explicó que la estrategia se basa en los Lineamientos Generales para la Preparación, Distribución y Expendio de Alimentos y Bebidas en las Escuelas del Sistema Educativo Nacional, aplicables a más de 264 mil escuelas públicas y privadas de los tres niveles educativos. Dichos lineamientos establecen criterios de nutrición adecuados, fomentan el consumo de alimentos naturales y equilibrados, y buscan erradicar los productos ultraprocesados de los entornos escolares.
Además, señaló que la medida va acompañada de una amplia jornada de formación y capacitación. Hasta el momento, casi dos millones de personas han sido capacitadas en línea sobre la preparación y distribución de alimentos saludables, mientras que 300 mil ejemplares del Manual para personas que preparan, distribuyen y venden alimentos en escuelas primarias y secundarias se han distribuido en las 32 entidades federativas.

Escuelas como entornos de bienestar
Delgado Carrillo subrayó que la estrategia “Vive saludable, vive feliz” forma parte de una política educativa integral que busca convertir los espacios escolares en entornos protectores y coherentes con los principios de la NEM. En estos espacios, dijo, se promueven la alimentación balanceada, la actividad física y los hábitos saludables como parte esencial del proceso formativo.
“Educar también es cuidar. Queremos que cada escuela sea un espacio de bienestar, de comunidad y de salud”, enfatizó. Por lo tanto, la SEP trabaja para garantizar que las políticas alimentarias no se limiten a las aulas, sino que transformen la convivencia diaria de las comunidades escolares.
Participación activa de la comunidad educativa
El secretario reconoció el papel fundamental de directivos, docentes y familias en el éxito de la estrategia. Estos actores participan activamente en la vigilancia y cumplimiento de los lineamientos, asegurando que las cooperativas escolares ofrezcan productos saludables. Paralelamente, los expendedores de alimentos reciben capacitación, en coordinación con la Secretaría de Salud, para ofrecer menús que sustituyen refrescos, frituras y dulces por opciones más nutritivas como agua, frutas, tortas y ensaladas.

