La televisora pública del Instituto Politécnico Nacional (IPN) retomó el control de sus instalaciones este domingo, luego de permanecer ocupadas desde el pasado 21 de mayo por estudiantes que exigían respuestas a un pliego de demandas académicas, laborales y de transparencia.
Canal Once informó que la recuperación del inmueble se realizó de manera pacífica y destacó que durante todo el periodo de ocupación mantuvo abiertas las mesas de diálogo con estudiantes y docentes para lograr la devolución de las instalaciones y restablecer sus operaciones.

Sin embargo, estudiantes que permanecían en el lugar aseguraron a medios de comunicación que el desalojo ocurrió con actos de violencia, incluidos empujones y amenazas, además de señalar que no se les permitió retirar sus pertenencias y que el inmueble sufrió daños durante el operativo.
Mientras se desarrollaba la recuperación del edificio, trabajadores de la televisora se manifestaron en el exterior con consignas como “¡Queremos trabajar, queremos trabajar!”, al tiempo que en el interior se retiraban cadenas y candados colocados en los accesos. Las autoridades reiteraron su compromiso de mantener las mesas de diálogo con la comunidad estudiantil.
Canal Once informó que en los próximos días realizará una evaluación técnica de sus instalaciones, infraestructura y bienes bajo resguardo para determinar las acciones necesarias que permitan su recuperación, conservación y el restablecimiento pleno de sus operaciones.
Durante el periodo de ocupación, la televisora mantuvo sus transmisiones desde sedes alternas con el apoyo de su personal, instituciones y otros medios públicos. Aunque reconoció limitaciones operativas, desde el 26 de mayo había logrado normalizar más del 90 por ciento de su programación.
La recuperación del inmueble no representa el cierre de las negociaciones entre estudiantes y autoridades. La televisora señaló que las mesas de trabajo continuarán para atender las demandas pendientes y reiteró su compromiso con el respeto al derecho de los estudiantes a manifestarse, de los trabajadores a desempeñar sus funciones y de las audiencias a recibir información.
La protesta surgió en el contexto de diversas movilizaciones estudiantiles en el IPN, en las que se exigió la salida del director general del instituto, Arturo Reyes Sandoval, modificaciones en el proceso de designación de autoridades, actualización de planes de estudio, estabilidad laboral para docentes, así como mejoras en el mantenimiento y equipamiento de planteles y laboratorios.
Entre las demandas también figuraban mayor transparencia en el manejo de los recursos del instituto y la desaparición del Patronato Corazón Guinda y Blanco.
En junio, la Secretaría de Educación Pública (SEP) informó que se concretó la terminación del convenio con dicho patronato y que inició su proceso de disolución, acompañado de una auditoría externa independiente. Asimismo, anunció un acuerdo de no represalias para integrantes de la comunidad politécnica que participaron en las protestas, el fortalecimiento de la colaboración entre el IPN y la Fundación Politécnico, y acciones coordinadas con la Secretaría de Hacienda para reforzar las capacidades financieras del instituto.
Canal Once reiteró que el diálogo con la comunidad continuará con el objetivo de atender las demandas planteadas y avanzar en el restablecimiento gradual de sus actividades regulares.

