Por: Rodrigo Luna Guevara
La situación actual de los docentes en todo el país no es solo precaria, aquellos que entraron al sistema después del 97 están condenados a morir trabajando.
Unas semanas antes de terminar el 2025, un personaje nefasto del magisterio me hizo una amenaza vacía. El contexto es lo de menos, lo interesante fueron sus palabras, en concreto me dijo: “Tienes mucho que perder”
Esa frase me dejó reflexionando durante días, y me pregunte en este tiempo ¿qué es eso que según don nefasto, tengo mucho que perder?
Primero me pregunté ¿qué pasaría si pierdo mi plaza por alguna razón?
De inmediato me contesté que igual que la inmensa mayoría de los trabajadores al servicio de la educación, tenemos varios trabajos y nuestra calidad de vida no depende de lo que hacemos en un solo turno.
Pero vamos más allá, comprendí que formó parte de la generación que se va a morir trabajando. Porque la aforé es una burla, el sueldo no es competitivo, ya no existen las jubilaciones y el estilo de vida de los más, no es precisamente saludable. Si nos quedamos esperando una pensión, recibiremos más por parte del Gobierno que del fruto de años de trabajo.
Mi siguiente pregunta era en torno a la estabilidad laboral, a esa paz que siempre buscamos en nuestro entorno y la respuesta también era sencilla. Vivimos en un entorno complicado donde la sociedad aplaude a Directores que golpean alumnos y castigan a quienes buscan medios alternos e innovadores para enseñar. El compañerismo en el magisterio tiene más que ver con cuestiones políticas que por el sincero gusto de pasarla bien. Si a eso sumamos que la envidia es una enfermedad contagiosa y que todo lo que uno haga que no vaya con la forma de pensar del prójimo es motivo suficiente para odiarlo, tenemos ya nuestro lindo ambiente de trabajo repetido en muchas escuelas.
Entonces mi conclusión, muy personal por cierto, es que justo como conteste al momento de la amenaza, no tengo nada que perder, al igual que miles de docentes y trabajadores al servicio de la educación. Diría mi padre, tengo dos manos y dos patas y con eso me basta para trabajar y salir adelante.
Entre tanto estimado lector, comenzamos el año con los actores políticos muy movidos por las elecciones venideras. Pronto veremos placearse a unos y esconderse a otros, eventos por aquí y por allá disfrazados de cursos, convivios, etc. También personajes con un poco de poder que piensan que pueden amenazar a quien sea solo porque en su imaginario la rueda de la fortuna nunca gira.
Aquí estaremos, como siempre, muriendo en la raya.
Saludos.

Rodrigo Luna Guevara
Soy un profesional mexicano con experiencia en medios digitales, desarrollo web, y gestión de proyectos sociales y educativos. Dirijo LCR Noticias. Me especializo en soluciones innovadoras, automatización y capacitación. Soy docente de Secundaria, con Maestría en Educación y Doctorado en Desarrollo Educativo.

