La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, cuestionó este jueves las manifestaciones que realizaron maestros de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) en el Centro Histórico de la Ciudad de México. La mandataria aseguró que “no se entienden” las movilizaciones, especialmente porque existe —dijo— una mesa de diálogo abierta con el magisterio en varios estados del país.
Durante las primeras horas de la mañana, los docentes intentaron rodear el Palacio Nacional, donde Sheinbaum ofrece sus conferencias matutinas y que también funge como su residencia oficial. La acción generó tensión entre manifestantes y policías capitalinos, pues los maestros intentaron derribar vallas metálicas. Los uniformados respondieron con gas irritante para contenerlos. Por lo tanto, la protesta escaló de manera rápida y evidenció el creciente malestar del sector.

Los maestros buscan una negociación directa con la presidenta. Exigen la abrogación inmediata de la Ley del ISSSTE de 2007 y la derogación de la reforma educativa de 2019. Sin embargo, Sheinbaum afirmó que el gobierno analiza alternativas, aunque no cuenta con los recursos suficientes para eliminar la ley vigente. Además, recordó que recientemente se creó el Fondo de Pensiones para el Bienestar, un mecanismo que —según explicó— forma parte de las soluciones que siguen en evaluación.
Sobre la reforma educativa, la presidenta reiteró que “no habrá ninguna imposición”. Aseguró que el gobierno recorrerá las escuelas del país para escuchar a la base magisterial “escuela por escuela”. Señaló que el objetivo es construir un modelo de evaluación más justo y consensuado. Además, destacó que el diálogo permanece abierto en estados como Oaxaca, Chiapas y Guerrero.
Tras no lograr ingresar al Zócalo capitalino, los maestros marcharon hacia la Cámara de Diputados, donde iniciaron un plantón. La CNTE anunció que continuará con movilizaciones en distintos puntos del país y que la jornada forma parte de un paro de 48 horas. Además, convocó a una gran marcha nacional en la Ciudad de México.
Estas protestas ocurren a pesar de que, en mayo pasado, el gobierno federal anunció mejoras laborales para el gremio, incluyendo un aumento salarial del 9 % y más días de vacaciones. Sin embargo, los docentes insisten en que las medidas son insuficientes y reclaman cambios de fondo en materia de seguridad social y políticas educativas.

