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No hay excusas. Hay que mantener las escuelas abiertas. Los niños no pueden esperar

“A medida que la variante ómicron de la COVID-19 sigue propagándose por todo el mundo, instamos a los gobiernos a que hagan todo lo posible para evitar que esta situación siga perturbando la educación de los niños.

“Para evitar una catástrofe educativa y conseguir que los niños vuelvan a aprender, UNICEF recomienda tomar las medidas siguientes:

“Mantener las escuelas abiertas. Se estima que el cierre total o parcial de las escuelas está afectando actualmente a 616 millones de niños. Sabemos que las medidas de mitigación permiten mantener las escuelas abiertas. También sabemos que las inversiones en materia de conectividad digital pueden ayudarnos a garantizar que ningún niño se quede atrás. Necesitamos tomar medidas audaces para que todos los niños puedan volver a la escuela. Esto incluye poner en marcha un apoyo integral centrado especialmente en los niños marginados de cada comunidad, que incluya clases de recuperación, apoyo a la salud mental y a la nutrición, protección y otros servicios clave.

“Vacunar inmediatamente a los maestros y al personal escolar. Los maestros y el personal escolar deben obtener un apoyo total y se les debe considerar una prioridad a la hora de recibir las vacunas contra la COVID-19, una vez que el personal sanitario de primera línea y las poblaciones de alto riesgo estén vacunados.

“UNICEF apoya la vacunación de los niños una vez que las vacunas estén disponibles para ellos y una vez que los grupos prioritarios estén totalmente protegidos. Sin embargo, no hay que hacer de la vacunación un prerrequisito para la escolarización presencial. Convertir la vacunación contra la COVID-19 en una condición para el acceso a la enseñanza presencial agrava el riesgo de negar a los niños el acceso a la educación y de aumentar las desigualdades. En consonancia con las recomendaciones de la OMS, UNICEF aconseja mantener las escuelas abiertas y garantizar que las estrategias de control de la COVID-19 que han puesto en marcha los países faciliten la participación de los niños en la educación y en otros aspectos de la vida social, incluso aunque los niños y adolescentes no estén vacunados.

“En condiciones de crisis siempre hay decisiones difíciles que obligan a hacer concesiones también difíciles, y nosotros somos conscientes de los desafíos sin precedentes que la pandemia de COVID-19 plantea a los sistemas escolares de todo el mundo. Pero es mucho lo que está en juego. Debemos hacer colectivamente todo lo que podamos para mantener a los niños en la escuela.”

UNICEF/UNI362242/Everett
Sharlene, de 14 años, estudia en la mesa de costura en la casa de una sola habitación que comparte su familia en Mathare, un asentamiento informal en Nairobi, Kenia, donde las escuelas cerraron en marzo de 2020.

Fuente: UNICEF


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