Saltar al contenido.

El ropero millonario

Por: Rodrigo Luna Guevara

Hay una historia de Guadalupe «El Cochiloco» Castillo que pocos conocen, tan es así que se cuenta como leyenda.

Dicen y aseguran los más allegados al pusilánime delegado del SNTE Nacional en Yucatán, que cuando esté andaba de verdad emproblemado con la cuestión del fraude del seguro mutualista en la Sección 50, le llovían ataques por doquier, pero como el chango tiene muchos conocidos, pues le ayudaban a salir de todas las broncas.

Una de esas tantas ocasiones, a Lupe Castillo le llegó el pitazo de que recibiría al ministerio público en su casa para ejecutar una orden de cateo, de tal forma que el corazón se le paralizó y luego se le bajó la sangre a los tobillos y comenzó a sudar aceite.

Lupillo recordó que al interior del inmueble tenía un viejo pero hermoso ropero, que en su interior guardaba celosamente algunos cientos de billetes, de esos que usted estimado lector que gana el salario promedio de profe guarda pa emergencias, osea unos cuantos millones.

Entonces la cosa se descontroló, cuentan los chismosos que el «Cochi» se aceleró a sacar cualquier cosa incriminatoria de su casa pero debía decidir qué hacer con el ropero, así que recordó a una de sus allegadas que gustaba de cantar canciones de despecho con unos buenos tequilas y si, usted acertó estimado lector, estamos hablando de Virginia «Paquita la del barrio» Cortés, quien según la leyenda, guardo el mentado ropero en su rancho de Aramberri hasta que se calmaron las aguas.

El resto es historia, Virginia fue impuesta en finanzas quitando el nombramiento que por congreso se asignó a Alan Segovia, quedando así pagado el favor de aquel valioso ropero.

Feliz inicio de ciclo maestros.

Saludos.

@rolungue

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: