Biólogo indonesio crea bolsa de yuca biodegradable

Kevin Kumala, un joven biólogo indonesio, creó una bolsa de yuca que al caer al mar se disuelve y puede ser comida por los peces.

Descubrió que en las playas de Indonesia estaban llenas de basura, principalmente de residuos de plástico, “Cuando iba a surfear o a bucear ya no era un placer para mí, encontraba plásticos en todas partes” mencionó.

Decidido a cambiar la situación comenzó a trabajar en un producto para sustituir a las bolsas de plástico, las cuales pueden tardar en biodegradarse hasta 300 años; notó que el almidón en la planta de la yuca, un tubérculo que abunda en su país, podría servirle para lograr su objetivo.

Junto a su socio Daniel Rosenqvist, Kumala fundó Avani Eco en 2014 y abrió una fábrica donde producen artículos como popotes hechos a base de almidón de maíz o envases desechables con caña de azúcar, que se biodegradan rápidamente y no dejan ningún tipo de residuo tóxico.

Sin embargo, su producto más popular siguen siendo las bolsas de yuca, cuyo costo por pieza es de cinco centavos de dólar; mismas que se pueden identificar porque tienen impresa la leyenda “No soy plástico”.

Para demostrar que el producto no es nocivo, Kumala disolvió una de sus bolsas en agua y la bebió.

Esto da esperanza a los animales marinos. No se asfixian ni ingieren materias que puedan ser peligrosas

Las bolsas de yuca pueden convertirse en composta en menos de 100 días, o bien, disolverse en cuestión de minutos en el agua caliente. Su proceso de fabricación es el mismo que el de las bolsas normales.

Con información e imágen de Televisa.News