Educación Superior hundida en el pasado

Por: Rodrigo Luna Guevara

Cuando hablamos de educación superior en el Estado de Nuevo León, específicamente en aquella que se dedica a la formación de docentes, hay muchísimo en el aire que hace pensar sobre la importancia que está tiene en la sociedad, entre la clase política y académica de la entidad.

En las distintas formadoras podemos encontrar de todo un poco y casi todo, es muy malo. Así, en la Normal de Especialización “Humberto Ramos Lozano” hay un director que esta por cumplir dos décadas en el puesto, Humberto Javier Rodríguez Hernández entro cuando Nuevo León era panista y desde entonces se estableció el cacicazgo de un hombre. ¡Casi 20 años! y sigue navegando de muertito.

Después tenemos a nuestra querida Normal Básica “Miguel F. Martínez” donde su director, Noe Carmona, fue impuesto por el Gobierno de Rodrigo Medina, ese Ex Gobernador que todo Nuevo León espera verlo tras las rejas algún día… ¡Aja!

Y si nos vamos a Ciencias de la Educación, nos encontraremos con el Director Octavio Garza Adame, que si bien es cierto que no está cobrando, también sabemos que es porque no sabe donde ni con quien ya que su puesto viola la normativa al ser incompatible por las horas que exigen sus claves presupuestales, ademas de no contar con el aval del Sindicato del SNTE 50, requisito indispensable para ocupar la dirección de dicha escuela.

Si nos vamos más al norte, nos topamos con algo aun peor, se llama Flavio Vidales, Director de la UPN Monterrey, dicen las malas lenguas que a este señor le apodan “el zombie” pues parece moribundo por su edad avanzada y constantes complicaciones medicas y se dice también que son dos sub alternas las que ordenan y ejecutan todo en la institución, que también está al borde de la muerte, sin que el Director pueda oponerse.

Pero aun más al norte, específicamente en Sabinas, tenemos la Normal “Pablo Livas” con Mireya “La emperatriz” Chapa, otra que vive en un mundo fuera de la realidad, en su capsulita, que no entiende que con los maestros se llega a acuerdos, se negocia, no se trata de imponer un liderazgo, en ese caso, ese liderazgo no existe.

Tenemos la Normal Superior “Moisés Sáenz” que requiere refrescar el liderazgo y aportar al magisterio como lo hizo en otras épocas, no quedarse mirando cómo muere poco a poco.

La institución más olvidada de todas es el CAM, que requiere de un buen proyecto de renovación para la actualización magisterial, pero a nadie le importa.

Mientras tanto, en la UPN Guadalupe, que es un bastión de la izquierda, su conflicto es de origen, no pueden convivir entre ellos y hay una expresión al interior muy irracional que daña a la Universidad, por eso el Estado la va intervenir de nuevo.

Por último tenemos a la más querida de todas, la Normal “Serafín Peña” en Montemorelos, donde el clan de Valdemar Ramos Peña esta más dividido que nunca, alguien les llevo el rumor de que habría cambio de director, que el jefe perpetuo tendría la sartén por el mango y ahora, se están dando con todo entre los mismos, deseando la silla que alguna vez fue de un ex subsecretario y que no podrá descansar en paz hasta que su familia tenga de nuevo las riendas de la institución.

En pocas palabras, la Educación Superior requiere una renovación total urgente, con personas fiables y trasparentes, que persigan la ambición del nuevo Gobierno de acabar con la corrupción.

Todos los antes nombrados tienen un interés común, les urge que Secretaría de Educación Nuevo León les autorice sacar la convocatoria para incremento de horas o nuevas plazas, para asignar los recursos a su conveniencia.

Saludos.

@rolungue

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